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domingo, 28 de diciembre de 2014

El Rey de la marcha (*)

Jefferson Pérez, medalla de oro olímpica en marcha, orgullo de los ecuatorianos, se encontraba a media mañana en el Techo del Mundo, el restaurante del Hotel Quito, tomando un café con una encantadora presentadora de televisión (cuyo nombre sí recuerdo) que según dicen, frecuentaba el atleta. Me acerqué a ellos, y a prudente distancia llamé a Jefferson con el dedo índice. Se acercó, y le dije en voz baja:
--Jefferson, soy el gerente del hotel; si a esta chica usted no le hace marchar, le quitamos la medalla.
Se quedó perplejo, sonrió... Y me dio un abrazo. Jefferson es un empresario exitoso, y ella sigue en televisión.

(*) Perdón por el machismo

viernes, 26 de diciembre de 2014

Las hijas de García Márquez

En una feria de turismo en Cartagena, en la clausura, en el Hotel Cartagena Hilton, en Las Chivas, García Márquez ocupaba una mesa importante con su esposa y sus tres hijas, vestidas de cartageneras, con flor en en el pelo. Esa oportunidad no me la iba a perder: bailé con las tres.

Treinta años más tarde me enteraba que García Márquez solo tuvo un hijo, y ninguna hija... Pero yo bailé con las tres.
El mismo García Márquez de pequeño

La esposa del Coronel

En cocktail elegante, en la casa del Coronel Luis Montalvo, una noche de diciembre, nos reciben a mi esposa y a mí, casualmente, claro, anfitriones y otros invitados a dos filas. La reunión era en honor del coronel Contreras, también de caballería como el coronel Montalvo, padrino de César Rincón, quien toreaba en Quito en esos días. Una señora joven disfrazada entre la torera y alguna gringa de los años veinte, con lentes enormes, cintillo, collar exagerado y falda ancha, me es presentada formalmente. Beso su mano y exclamo:
--A sus órganos.
¿Carajo, se me salió! Menos mal que los coroneles no oyeron, pues ésta era la esposa del invitado de Colombia. Creo que me habrían fusilado. Hubo risas el resto de la noche. El Pablín, hijo de mi coronel Montalvo, me dijo recién que esa señora no era la esposa del coronel Contreras, sino su hija.